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721 m
583 m
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13
27
53,54 km

Skoðað 741sinnum, niðurhalað 13 sinni

nálægt Carabanchel Bajo, Madrid (España)

Habiendo ya conquistado los senderos casacampistas más famosos, en esta ocasión decidimos adentrarnos más allá y hacer nuestra primera incursión en el monte de El Pardo, clásico territorio biker de Madrid, en búsqueda de sus grandes mitos endureros, y lo conseguimos!

Partiendo la mayoría (otros desde tierras algo más lejanas) desde el parking del Lago de la Casa de Campo, nos dirigimos rumbo Norte entre caminos y asfalto por el exterior del recinto hasta cruzar por debajo la vía férrea del Cercanías, para llegar a un área de descanso desde donde parte la pasarela que nos comunica con el Anillo Ciclista de Madrid. Seguiremos el anodino trazado del asfalto en un discurrir de varios kilómetros paralelos al río Manzanares, el Club de Hípica, zonas aledañas del Hipódromo de la Zarzuela y que nos llevará a cruzar posteriormente las carreteras A6 y la M30, llegando hasta la calle Arroyofresno.

Desde este punto se pueden tomar dos alternativas, decantándonos por la más fácil de seguir, y es continuar por el carril bici del Anillo Ciclista internándonos por el barrio de Puerta de Hierro. Enseguida se sale a las instalaciones deportivas de la Real Federación Española de Golf, y de ahí tomar la calle Braojos para subir unos escalones a mano derecha, y comenzar nuestra aventura por el monte de El Pardo.

Aventura que comienza apretando los dientes con una primera cuesta roturada pegada a la tapia de ladrillo, ideal para entrar en calor en los días en los que aprieta el frío; nos llevará a ascender rápidamente a la cota desde donde planearemos y tendremos un terreno ciertamente de "rompepiernas" durante los próximos kilómetros, hasta que podamos atravesar la tapia en alguno de sus puertas u oquedades más o menos diseñadas con ese "propósito".

Siguiendo la tapia, pero ahora desde su cara exterior, rodaremos hasta alcanzar la carretera de Fuencarral - El Pardo, que cruzaremos y continuaremos recto por caminos hasta coger la primera salida a la izquierda, pegados a una verja, que habrá que rodear, para así tocar la carretera lo menos posible y entrar definitivamente en los senderos y trialeras de El Pardo.

Desde un pequeño panel informativo, tendremos ante nosotros la oportunidad de tomar una gran variedad de senderos y pistas de mayor o menor complejidad técnica, con los que hacer más directa nuestra ruta hacia el pueblo de El Pardo, o "monear" por las inmediaciones explorando los repechos que nos vayan saliendo al encuentro. En esta ocasión, optamos por seguir el sendero principal que inicialmente discurre paralelo a la carretera, que nos llevó en una sucesión de curvas enlazadas a media velocidad bajando hasta el mirador desde donde obtener una bonita instantánea de recuerdo, antes de proseguir con la bajada.

Cabe citar que sobre todo los fines de semana hay mucha afluencia de público no solo ciclista, sino corredores, por lo que no está de más extremar un poco las precauciones en los caminos, puesto que no estamos solos en el monte, así que los más locos al volante (manillar), pudieron deleitarse con derrapes y adelantamientos en zonas con amplia visibilidad y controlando los riesgos... ¿o no?

Según vamos aproximándonos a la carretera, podremos seguir disfrutando de zonas muy reviradas, repechos casi verticales y bajadas más bien propias de montañas rusas, que harán que en ocasiones rocemos la verticalidad... o incluso algunos la superen y pongan al límite las leyes de la física :-)

Cuestión de control y de saberse conocedor de tus propios límites, en esta salida preferimos no alargar más de la cuenta por cuestiones de agenda y tras una buena exploración de los terrenos, emprendimos la vuelta no sin antes ponernos a prueba (otra vez más) subiendo la temida subida del Pichón, hasta el campo de tiro. Con un poquito de paciencia y plato pequeño se consigue, como todo en esta vida, cosa que nos permitirá luego reponer fuerzas desde una pequeña explanada-mirador con bancos desde donde divisar todo El Pardo y Madrid a nuestros pies.

Desde aquí el camino de vuelta se enfocó a irnos aproximando hacia la tapia de ladrillo del inicio, pero aprovechando los senderos ratoneros que nos fuimos encontrando a nuestro paso y que algunos de nosotros fueron "olisqueando" entre los matojos cual experimentado perro de presa. Técnica y habilidad al poder, y a disfrutar bajando, hasta regresar de nuevo a los dominios del asfalto y volver sobre nuestros pasos hasta el punto de partida de esta ruta.

Se trata de una ruta algo más exigente en lo físico, por la distancia, aunque no tanto en la técnica que las anteriores; sobre todo en los tramos de repechos al más puro estilo "montaña rusa", pero que aporta un extra de diversión y de sorpresa que a nadie le va a amargar. Nada mas lejos de la realidad, podríamos etiquetarla como una ruta de esas que siempre deja una sonrisa de oreja a oreja.

¡Habrá que repetirla!

3 comments

  • mynd af IvanTrek

    IvanTrek 23.2.2015

    Deseando repetir!

    Los tramos de El pardo, son muy divertidos!
    :)

  • mynd af IgnacioVera

    IgnacioVera 23.2.2015

    Buena ruta!
    Solo recordar que los que se queden con ganas de gastar " cartuchos", en la última parte de la ruta podremos hacer uso de todas nuestras fuerzas intentando seguir a los famosos"Spuknik's" llaneando a toda velocidad esos últimos kilómetros intentando aguantarles el ritmo endiablado que consiguen con sus esqueléticas monturas
    😄😄

  • Javi R. 24.2.2015

    Esta ruta "todoterreno" está genial, empiezas por carril bici y pasas a campo, arenas movedizas, subidas, bajadas y un pequeño tramo de repechos (o montaña rusa como dice jomaveg : ) : ) : ) que para mí fue de lo mas divertido.
    Lo he pasado genial chavales, A por otra!!

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